Los precios del níquel cayeron hacia sus niveles más bajos desde mediados de julio tras conocerse que Indonesia podría conceder cuotas adicionales de producción de mineral a un importante productor, reavivando las persistentes preocupaciones sobre el exceso de oferta en un mercado que ya lidia con superávits estructurales. Según el análisis de materias primas de ING Think publicado el 7 de agosto de 2026, la perspectiva de una mayor producción indonesia renovó el sentimiento bajista en todo el complejo del níquel, reforzando las expectativas de que el mercado permanecerá ampliamente abastecido durante la segunda mitad del año. Este desarrollo subraya el papel dominante que Indonesia desempeña en la dinámica mundial de la oferta de níquel, ya que cualquier ampliación de las cuotas de producción del país tiene implicaciones desproporcionadas para los precios.
Los analistas de ING Warren Patterson y Ewa Manthey mantuvieron una postura cautelosa respecto al metal, señalando que el continuo crecimiento de la oferta indonesia probablemente mantendrá el mercado en superávit y limitará cualquier potencial alcista significativo a corto plazo. La visión de la firma sugiere que los vientos en contra estructurales procedentes de la mayor nación productora de níquel del mundo seguirán pesando sobre los precios, sin que exista ningún catalizador a corto plazo capaz de impulsar una recuperación sostenida. El panorama bajista del níquel contrastó de forma marcada con la evolución general de los metales base durante la jornada.
El cobre cotizó cerca de máximos históricos, con los precios en el LME cómodamente por encima de los 14.000 dólares por tonelada, impulsados por la acumulación de inventarios relacionada con aranceles hacia los Estados Unidos y unas condiciones físicas cada vez más ajustadas fuera del país. Una presión alcista adicional provino de los informes que indicaban que la República Democrática del Congo había adoptado medidas para restringir las exportaciones de concentrados de cobre, aunque ING señaló que el impacto sobre el mercado del cobre refinado probablemente será limitado, ya que la mayor parte del cobre congoleño se exporta en forma de cátodo y no de concentrado. En lo que respecta específicamente al níquel, la narrativa de la oferta indonesia sigue siendo el principal motor del mercado.
Indonesia ha ampliado de forma constante su producción de mineral de níquel y su capacidad de procesamiento en los últimos años, y cualquier nueva liberalización de las cuotas de producción es interpretada por los analistas como una presión directa a la baja sobre los precios mundiales. La evaluación de ING apunta a un mercado en superávit en el futuro previsible, sin que se vislumbren interrupciones significativas del suministro capaces de compensar el volumen procedente del Sudeste Asiático. La debilidad del níquel durante la sesión se produjo además en un contexto más amplio de materias primas marcado por la renovada tensión geopolítica en los mercados energéticos.
Los precios del petróleo repuntaron con fuerza, con el ICE Brent cerrando un 3,8% al alza y recuperando los 82 dólares por barril, impulsado por el deterioro de las perspectivas de un acuerdo diplomático entre Estados Unidos e Irán que podría haber incorporado oferta adicional de crudo iraní al mercado. Fuente: ING Think, Warren Patterson y Ewa Manthey, The Commodities Feed, 7 de agosto de 2026.
Fuente: think.ing.com