El crecimiento de la actividad fabril de China probablemente se estancó en julio, ya que el débil consumo interno y las presiones de costos derivadas del conflicto en Oriente Medio neutralizaron la contribución positiva de una sólida demanda global de productos chinos, según una encuesta de Reuters publicada el miércoles. Un sondeo realizado a 31 economistas por Reuters proyectó que el índice oficial de gerentes de compras (PMI) del sector manufacturero retrocedería hasta 50,0, el umbral que separa la expansión de la contracción, frente al 50,3 registrado el mes anterior. Los datos están programados para ser publicados por la Oficina Nacional de Estadísticas de China el viernes.
El estancamiento anticipado refleja una divergencia cada vez más profunda en el interior del sector industrial chino. Los fabricantes que operan en segmentos de alta tecnología se han beneficiado este año del fuerte apetito global por productos vinculados a la inteligencia artificial, mientras que los productores orientados al mercado interno han luchado con una demanda de los consumidores persistentemente tibia. El contexto macroeconómico más amplio refuerza las preocupaciones sobre la salud de la economía china.
El producto interior bruto del segundo trimestre se expandió al ritmo más lento en más de tres años, lastrado por unas ventas minoristas flojas y una inversión débil. Las cifras de crecimiento anémico han intensificado las expectativas de medidas de política adicionales de apoyo a la economía. Las condiciones crediticias también han permanecido restrictivas, con un crecimiento del crédito bancario que se muestra lento.
Según Reuters, el Banco Popular de China ha recurrido a emitir orientaciones informales a los bancos comerciales, instándolos a acelerar la actividad crediticia en los últimos meses. Los vientos en contra de carácter estructural continúan minando la confianza de los hogares. Los analistas señalan que una prolongada caída del mercado inmobiliario, combinada con una precaria seguridad laboral, ha llevado a los consumidores chinos a priorizar el ahorro frente al gasto, una dinámica que los responsables políticos deben abordar para reactivar de manera sostenible la demanda interna.
Los participantes del mercado siguen de cerca las señales del Politburó, que tiene previsto reunirse antes de que finalice julio para debatir sobre política económica. Sin embargo, los analistas advierten que es poco probable que se adopten medidas de estímulo de gran calado, y se espera que los responsables políticos se centren en cambio en la aplicación de los instrumentos existentes, como la aceleración de la financiación para proyectos de infraestructura. La urgencia de un estímulo de gran escala se ha visto atenuada por una fuerte aceleración de las exportaciones de bienes, que se dispararon un 27% interanual en términos de dólares estadounidenses en junio, convirtiéndose en uno de los principales motores del crecimiento económico.
Los beneficios industriales también continuaron expandiéndose en junio, con un incremento interanual del 15,1%, aunque esto supuso una desaceleración respecto al crecimiento del 21,1% registrado el mes anterior. En cuanto al sector privado, se espera que el PMI manufacturero de RatingDog, cuya publicación está prevista para el 3 de agosto, retroceda ligeramente hasta 51,5 desde el 51,7 de junio, lo que apunta a una moderación leve pero más extendida del impulso manufacturero. Fuente: encuesta de Reuters a 31 economistas, según lo informado por TBS News.
Fuente: tbsnews.net