ECO

El rally del dólar estadounidense enfrenta importantes obstáculos tras la falta de orientación futura de la Fed, lo que desencadena una venta masiva generalizada

El Índice del Dólar Estadounidense (DXY) lucha por mantenerse por encima del nivel psicológicamente crítico de 100,00 puntos el viernes, tras una caída de casi el 1,5% durante las tres sesiones de negociación anteriores. El brusco descenso fue desencadenado por la falta de orientación futura clara por parte de la Reserva Federal en su reunión de política monetaria del miércoles, lo que aviva los temores de que el banco central pueda estar quedándose corto en su compromiso de combatir la inflación. Analistas de varios grandes bancos comerciales globales coinciden ahora en que esta ambigüedad en la política podría alimentar una presión sostenida sobre las posiciones largas en USD en las próximas semanas.

Según analistas de ING, la venta masiva del dólar posterior al FOMC se aceleró a medida que los mercados se mostraron cada vez más preocupados por el hecho de que la Fed "podría mostrarse reticente a traducir su retórica de estabilidad de precios en un endurecimiento efectivo de la política monetaria". Los estrategas del banco atribuyen la reciente fortaleza estival del dólar en gran medida a las expectativas de subidas de tipos por parte de la Fed, un pilar que ahora parece desmoronarse bajo el peso de la ambigua comunicación del presidente de la Fed, Kevin Warsh. Los analistas de ING señalaron que se muestran reacios a anticipar un suelo en la actual caída del dólar, advirtiendo de que "aún podría haber margen para una mayor liquidación de posiciones largas en USD".

El banco añadió que "cualquier decepción en los datos estadounidenses debería conducir a una mayor revisión bajista que antes, especialmente si los precios del petróleo vuelven a sufrir presiones", y subrayó que las próximas declaraciones de miembros de la Fed serán cruciales para determinar el próximo movimiento direccional del dólar. Los analistas de Commerzbank ofrecieron unas perspectivas a largo plazo aún más cautelosas, argumentando que cualquier fortaleza a corto plazo del USD difícilmente resultará duradera. Advirtieron de que el dólar probablemente enfrentará nuevas presiones tras el fin del conflicto con Irán, ya que es poco probable que la Fed suba los tipos en la medida en que los mercados han descontado actualmente.

De cara al futuro, los estrategas de Commerzbank prevén un giro de política monetaria decisivo y potencialmente excesivo, señalando que "es probable que la Fed emprenda recortes de tipos pronunciados y en última instancia excesivos nuevamente en 2027, también debido a la presión política". Para agravar esta preocupación, el banco señaló que "el dólar es vulnerable porque está significativamente sobrevalorado según la paridad de poder adquisitivo", añadiendo una dimensión estructural a lo que de otro modo podría parecer una corrección cíclica. Los estrategas de DBS Bank se hicieron eco de estas preocupaciones, señalando que su postura anteriormente cautelosa sobre el dólar había quedado reivindicada.

En su evaluación, el USD "se hundió tras la reunión del FOMC al no resultar suficientemente agresiva como para materializar una subida de tipos o confirmar una en septiembre". DBS destacó una marcada divergencia en la comunicación de los bancos centrales como factor clave de la dinámica cambiaria a corto plazo. Mientras que la ambigüedad del presidente de la Fed, Kevin Warsh, dejó a los mercados estadounidenses sin una dirección clara, el Banco Central Europeo presentó un frente más unificado al señalar una subida de tipos en septiembre, otorgando al euro una clara ventaja comparativa.

DBS advirtió de que el tono más moderado de la Fed, combinado con esta divergencia entre bancos centrales, "amenaza con mantener al dólar bajo una presión bajista sostenida". La convergencia de opiniones de ING, Commerzbank y DBS Bank dibuja un panorama complicado para los defensores del dólar. La combinación de una Fed percibida como insuficientemente agresiva, una divisa potencialmente sobrevalorada en términos de paridad de poder adquisitivo y una postura más asertiva del BCE crea un conjunto de obstáculos de múltiples capas para el billete verde.

Los participantes del mercado siguen de cerca las próximas publicaciones de datos económicos estadounidenses y cualquier declaración pública de los funcionarios de la Reserva Federal en busca de señales más claras sobre la trayectoria de la política monetaria estadounidense. Fuente: FXStreet, reportaje de Guillermo Alcala. Las opiniones expresadas son las de los analistas de ING, Commerzbank y DBS Bank.

Fuente: fxstreet.com

¿Le gustaría hablar con uno de nuestros FT Specialists?

Los servicios de FT Mercati pueden probarse gratuitamente durante 15 días, sin ningún compromiso. Rellene el formulario y le contactaremos lo antes posible.