La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) ha revisado significativamente sus previsiones sobre las interrupciones del suministro mundial de petróleo derivadas de la guerra en curso con Irán, reconociendo que el impacto en los mercados energéticos es mucho más grave y prolongado de lo que se había anticipado anteriormente, según un informe publicado el 13 de mayo de 2026 por Reuters a través de EnergyNow. La agencia estima ahora que aproximadamente 10,5 millones de barriles diarios de producción petrolera quedaron paralizados en todo Oriente Medio durante el mes de abril, una cifra que se espera alcance un pico de 10,8 millones de barriles diarios en mayo, a medida que las instalaciones de almacenamiento de la región se aproximan a su capacidad máxima. Esto representa una revisión al alza sustancial respecto a la previsión anterior de la EIA, que proyectaba pérdidas de producción con un pico de 9,1 millones de barriles diarios en abril.
Uno de los principales factores que agrava las perspectivas es el bloqueo iraní del Estrecho de Ormuz, que continúa retirando millones de barriles del suministro mundial de petróleo de los mercados cada día. La EIA asume ahora que el Estrecho permanecerá efectivamente cerrado hasta finales de mayo, ampliando su supuesto anterior de que el cierre duraría solo hasta abril. Además, la agencia prevé que Irán se verá obligado a reducir su propia producción de petróleo debido al bloqueo estadounidense de las exportaciones del país a través del Estrecho.
Las cifras de suministro revisadas se traducen en una reducción considerablemente mayor de las reservas mundiales de petróleo. La EIA pronostica ahora que los inventarios mundiales de crudo caerán en 2,6 millones de barriles diarios este año, un aumento drástico en comparación con su estimación anterior de una reducción de aproximadamente 300.000 barriles diarios. En cuanto a las proyecciones de precios, la EIA señaló que el precio del crudo Brent promediará alrededor de 106 dólares por barril en mayo y junio, antes de descender hasta promediar aproximadamente 89 dólares por barril en el cuarto trimestre de 2026, cuando la producción de Oriente Medio comience a recuperarse.
La agencia también lanzó una advertencia contundente: si el Estrecho de Ormuz permanece cerrado hasta junio, un mes más allá del supuesto actual, los precios del petróleo podrían ser aproximadamente 20 dólares por barril más altos en el corto plazo en comparación con las previsiones actuales. La incertidumbre en torno al conflicto se ha visto agravada por las señales contradictorias del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha sugerido alternativamente que la guerra podría terminar en cuestión de semanas, al tiempo que ha amenazado con combatir hasta devolver a Teherán a la "edad de piedra", lo que dificulta que los analistas energéticos puedan predecir la duración y la profundidad de las disrupciones en el mercado. Más allá del suministro, la EIA también recortó sus perspectivas de demanda mundial de petróleo.
El crecimiento de la demanda global se prevé ahora en aproximadamente 200.000 barriles diarios para el año, una reducción considerable frente a la proyección del mes pasado de un crecimiento de 600.000 barriles diarios. La agencia atribuyó la revisión a la baja a la destrucción de demanda esperada como consecuencia de los elevados precios del petróleo. "Esperamos que los precios más altos provoquen una reducción en la demanda de petróleo, lo que contribuirá a equilibrar el mercado", señaló la EIA en su informe de perspectivas energéticas a corto plazo.
"Cuanto más tiempo persistan los volúmenes de producción paralizados y las disrupciones en los flujos de petróleo, mayor esperamos que sea esta respuesta en los precios". El impacto se está dejando sentir directamente en los consumidores estadounidenses. La EIA prevé ahora que el precio minorista de la gasolina en Estados Unidos promediará 3,88 dólares por galón este año, aproximadamente 18 centavos más que su previsión anterior publicada en abril.
Analistas independientes han advertido que los precios de los combustibles en máximos de varios años podrían lastrar la demanda durante la temporada alta de viajes estivales, al tiempo que suponen un importante desafío político para la administración Trump de cara a las elecciones legislativas de mitad de mandato en noviembre. El informe de la EIA fue elaborado por los periodistas de Reuters Shariq Khan y Scott DiSavino en Nueva York, con edición a cargo de Chizu Nomiyama y Andrea Ricci.
Fuente: energynow.com