Los vehículos eléctricos se consolidaron como un motor significativo del consumo mundial de níquel en 2025, al representar el 12% de la demanda total a nivel global, según datos publicados por la Agencia Internacional de Energía (IEA) y difundidos por Katadata Databoks. De acuerdo con las cifras de la IEA, la demanda mundial de níquel alcanzó los 3,53 millones de toneladas en 2025. La mayor parte de ese consumo, aproximadamente 2,91 millones de toneladas o el 82,3% del total, fue absorbida por la producción de acero inoxidable, aleaciones metálicas y otras aplicaciones industriales no vinculadas a la energía limpia, lo que confirma la continua hegemonía de los sectores de uso final tradicionales.
Las baterías para vehículos eléctricos y sus componentes acumularon 439.000 toneladas, lo que equivale al 12,4% de la demanda mundial total de níquel. El consumo restante se atribuyó a otras tecnologías de energía limpia, entre ellas la generación eléctrica de bajas emisiones —como la nuclear y la bioenergía—, la energía eólica, el almacenamiento de energía en baterías a escala de red, la tecnología del hidrógeno y los sistemas fotovoltaicos solares, aunque estos segmentos representaron colectivamente una proporción menor de la demanda total. De cara al futuro, la IEA proyecta un cambio sustancial en la estructura de la demanda de níquel a lo largo de la próxima década.
Citando su informe Global Critical Minerals Outlook 2026, la agencia señaló que para 2035 se espera que las baterías representen el 30% del consumo total de níquel, lo que equivale a casi dos tercios del crecimiento total de la demanda. No obstante, la IEA también advirtió que la evolución en las preferencias por determinadas químicas de batería está moderando el ritmo de crecimiento de la demanda de níquel respecto a proyecciones anteriores. La agencia reconoció que el giro generalizado de la industria hacia las químicas de batería de fosfato de hierro y litio, o LFP, está moderando la demanda de níquel en comparación con sus perspectivas previas.
A pesar de esta moderación, la IEA subrayó que se espera que las químicas de batería ricas en níquel conserven un papel estratégicamente relevante en los mercados globales. Esto resulta especialmente aplicable a los fabricantes de baterías fuera de China y en regiones como América del Norte y Europa, donde la preferencia de los consumidores por vehículos de mayor autonomía sigue respaldando la demanda de formulaciones de batería de alta densidad energética e intensivas en níquel. Fuente: Katadata Databoks, citando a la Agencia Internacional de Energía (IEA), Global Critical Minerals Outlook 2026.
Fuente: databoks.katadata.co.id