La decisión de Codelco de suspender el desarrollo de la sección Andes Norte en su emblemática mina El Teniente podría prolongarse hasta dos años, según ha indicado un dirigente sindical, lo que agrava los desafíos productivos en la mayor mina de cobre subterránea del mundo y añade una nueva presión a un mercado global del cobre que ya se encontraba en situación crítica. La pausa en la expansión se produce tras nuevos estudios geológicos que han revelado riesgos sísmicos mayores de los que se tenían previamente documentados. El gigante cuprífero chileno de propiedad estatal señaló que la decisión fue tomada para proteger a los trabajadores, después de seis meses de análisis que identificaron un fenómeno sísmico emergente asociado a la creciente profundidad del proyecto Andes Norte.
"Las evidencias disponibles son consistentes con la posible existencia de un riesgo emergente asociado a la mayor profundidad del proyecto Andes Norte", indicó Codelco en un comunicado oficial. "Estos análisis han identificado la existencia de un fenómeno sísmico emergente con características distintas a los riesgos que históricamente se han conocido y gestionado en la operación". El proyecto Andes Norte es adyacente a las áreas mineras Andesita y Teniente 7, donde un estallido de roca ocurrido en julio de 2025 mató a seis trabajadores y paralizó la producción en varias zonas de El Teniente.
Ese derrumbe, equivalente a un sismo de magnitud 4,2, sigue siendo objeto de investigaciones penales, regulatorias y técnicas. El último contratiempo agrava un período ya de por sí difícil para Codelco. La producción de cobre de El Teniente fue aproximadamente un 27% inferior en términos interanuales durante los primeros cinco meses de 2026, mientras que el nuevo presidente del directorio de la compañía ha reconocido que el objetivo de retomar una producción anual de 1,7 millones de toneladas de cobre para 2030 ya no es alcanzable.
La producción de la empresa había caído a su nivel más bajo en 25 años. Chile, por su parte, acaba de registrar su producción de cobre del segundo trimestre más débil en casi dos décadas. La interrupción se suma a las crecientes preocupaciones sobre el suministro mundial de cobre.
Las mineras de todo el mundo están profundizando cada vez más sus operaciones subterráneas a medida que los yacimientos envejecidos se agotan, lo que incrementa la exposición a riesgos geotécnicos similares a los que están surgiendo en El Teniente, una mina centenaria con más de 4.500 km de túneles bajo los Andes. En paralelo, los mercados físicos del cobre se están tensionando. El último informe Copper Monitor de CRU advirtió sobre el creciente riesgo de una presión a corto plazo en el London Metal Exchange, citando los bajos inventarios sin garantía, las menguantes existencias visibles en China y las cuantiosas importaciones estadounidenses en anticipación a una posible decisión arancelaria.
El informe también señaló que un participante del mercado controla actualmente entre el 50% y el 79,99% de los warrants de cobre vigentes en el LME, mientras que las posiciones en futuros a corto plazo están concentradas en un reducido grupo de inversores largos. En este contexto, el cobre de septiembre en COMEX alcanzó un récord intradía de 6,7045 dólares por libra (14.781 dólares por tonelada), superando el máximo anterior registrado en mayo. El contrato cotizó posteriormente a 6,683 dólares por libra, con una subida del 0,6% en el día, del 7,3% en el último mes y de más del 50% respecto al año anterior.
Según The Northern Miner, los mercados del cobre están siendo impulsados cada vez más por los riesgos de oferta antes que por los fundamentos de la demanda, con la prolongada interrupción de Codelco añadiendo nueva incertidumbre en un contexto en el que los inventarios se mantienen en niveles históricamente ajustados y los operadores continúan trasladando metal hacia Estados Unidos en previsión de posibles aranceles a las importaciones.
Fuente: northernminer.com