La Reserva Federal ha aumentado las tasas de interés a corto plazo en un cuarto de punto porcentual en su primer alza de tasas en más de tres años, con una votación unánime el miércoles 16 de septiembre de 2026. La tasa de fondos federales ahora se sitúa en un rango objetivo de 3,75% a 4%, en comparación con el rango objetivo anterior de 3,5% a 3,75%, según material de fuente del Detroit Free Press. El aumento de tasas marca un cambio significativo de política después de que la Reserva Federal mantuviera tasas estables en sus primeras cinco reuniones de 2026 en enero, marzo, abril, junio y julio.
Los últimos recortes de tasas ocurrieron en septiembre, octubre y diciembre de 2025, cuando la Reserva Federal implementó tres reducciones de un cuarto de punto. Antes de la acción del miércoles, el alza de tasas más reciente había ocurrido el 27 de julio de 2023. El Presidente de la Reserva Federal Kevin Warsh, quien asumió el cargo a finales de mayo de 2026, encabezó el Comité Federal de Mercado Abierto en el aumento de tasas a pesar de la preferencia de larga data del Presidente Donald Trump por recortes de tasas.
Warsh señaló en su discurso de Jackson Hole el 28 de agosto que un aumento de tasas podría ser inminente, afirmando que la inflación alta es perjudicial para la prosperidad económica. El aumento de tasas afecta directamente los costos de endeudamiento del consumidor, ya que la tasa de fondos federales influye en las tasas de tarjetas de crédito, préstamos estudiantiles privados, préstamos para pequeñas empresas y líneas de crédito sobre el capital del hogar. La tasa promedio de tarjeta de crédito fue de 22,15% en el segundo trimestre de 2026 para cuentas con saldo, según estadísticas de la Reserva Federal.
Las tarjetas de tiendas minoristas cobran tasas aún más altas, con algunas que superan el 32% anual. El Gobernador de la Reserva Federal Michael S. Barr explicó el desafío de inflación en un discurso el 1 de septiembre, señalando que la inflación había disminuido de un máximo de más del 7% en 2022 a ligeramente por encima del 2% en 2024, pero el progreso se estancó en 2025.
Barr citó múltiples shocks que disrumpieron la economía, incluyendo aranceles, el conflicto en Oriente Medio y la construcción rápida de inteligencia artificial. La declaración oficial de la Reserva Federal del 16 de septiembre reconoció que la inflación sigue elevada. Michele Raneri, vicepresidenta y directora de investigación y consultoría de EE.UU. en TransUnion, advirtió que incluso aumentos modestos de tasas pueden volverse significativamente más costosos cuando se aplican a saldos más grandes o se ven agravados por alzas futuras.
Después del último aumento de tasas, los prestatarios verán aumentos relativamente pequeños pronto en sus facturas mensuales de tarjeta de crédito si no pagan los saldos en su totalidad, inicialmente ascendiendo a unos pocos dólares al mes o menos para muchas personas con saldos pendientes más altos. Sin embargo, el efecto acumulativo de mayores costos de endeudamiento puede volverse más significativo con el tiempo, particularmente para consumidores que cargan saldos más grandes o realizan solo pagos mínimos. Daniil Manaenkov, un pronosticador económico de la Universidad de Michigan, dijo al Detroit Free Press que los consumidores deberían planificar un entorno de tasas relativamente altas que persista durante al menos unos pocos años.
Matt Colyar, un economista de Moody's Analytics, señaló que hace unos pocos años los consumidores podían esperar razonablemente refinanciar hipotecas a tasas más bajas, pero ahora es mucho más difícil anticipar tales tendencias. La inflación ha permanecido por encima del objetivo durante más de cinco años, y Colyar atribuyó esto a la formulación de políticas caótica, la incertidumbre geopolítica y el abandono de la restricción fiscal. Los expertos creen que el aumento de tasas de septiembre es poco probable que sea una acción única.
Algunos economistas esperan lo que describen como un ciclo de endurecimiento superficial donde la Reserva Federal podría aumentar las tasas de interés en un cuarto de punto con el tiempo para evitar consecuencias económicas importantes. Colyar dijo que la última acción ofrece cierta tranquilidad a los mercados financieros de que la Reserva Federal se toma en serio la inflación, señalando que la disposición del nuevo presidente de la Reserva Federal a contradecir los deseos del presidente tendrá un efecto moderadamente tranquilizador en los mercados. Colyar y Manaenkov indicaron que las probabilidades de recesión siguen siendo relativamente bajas a pesar del aumento de tasas.
El mercado laboral sigue siendo estable, lo que da a la Reserva Federal más flexibilidad para aumentar tasas sin arriesgar una desaceleración económica significativa. Sin embargo, predecir con precisión cuántas veces más la Reserva Federal aumentará las tasas sigue siendo difícil debido a múltiples factores impredecibles, incluyendo la duración del auge de inteligencia artificial, la trayectoria de la Guerra de Irán y precios del petróleo por encima de 100 dólares por barril, y el resultado de disputas arancelarias y comerciales en curso. Manaenkov enfatizó que la inflación relacionada con la IA probablemente persistirá mientras continúe el auge de la IA, representando exactamente el tipo de inflación persistente que la Reserva Federal busca evitar.
A diferencia de los aumentos de precios relacionados con aranceles o energía, que pueden ser temporales, la inflación relacionada con el auge de la IA presenta un desafío estructural. El índice de gastos de consumo personal, la medida de inflación preferida de la Reserva Federal, se aceleró sustancialmente a principios de 2026, con una porción significativa atribuible a efectos de IA en los precios al consumidor para computadoras, teléfonos inteligentes, tablets y servicios relacionados. Se aconseja a los consumidores que administren cuidadosamente la deuda de tarjeta de crédito durante este período de tasas crecientes y que se enfoquen en pagar los saldos existentes para evitar costos de intereses más altos.
Mantener buenos puntajes crediticios, pagar las facturas a tiempo y mantener los saldos de tarjetas de crédito bajos se vuelven cada vez más importantes a medida que disminuyen las oportunidades de refinanciación. Los economistas aconsejan contra esperar mejoras dramáticas en los costos de endeudamiento en el corto plazo, ya que la Reserva Federal ha cambiado de dirección del escenario de recortes de tasas que prevalecía antes de que la Guerra de Irán comenzara el 28 de febrero.
Fuente: freep.com