Los precios del petróleo se mantienen elevados en octubre de 2026, incluso cuando los récords de ventas de vehículos eléctricos (EV) en Europa y Asia dominan los titulares financieros, según un análisis publicado por Kingdom Exploration, una firma estadounidense de inversión en petróleo y gas. El artículo afirma que el crudo WTI cotizaba a 101,91 dólares y el Brent a 126,55 dólares al 14 de octubre de 2026, y que las reservas mundiales de petróleo han disminuido en 509 millones de barriles en lo que va de año. El autor sostiene que estas cifras de inventarios contradicen la idea de que la adopción de vehículos eléctricos está reduciendo actualmente la demanda mundial de petróleo.
El ticker de precios en tiempo real de la misma página, que no muestra marca temporal en la fuente, indicaba el WTI a 103,20 dólares y el Brent a 109,44 dólares. Como las dos series de precios corresponden a momentos distintos, no deben compararse directamente. El artículo reconoce los datos sobre vehículos eléctricos.
Según el autor, las matriculaciones de vehículos eléctricos de turismo en Europa han aumentado de forma constante a lo largo de 2026, la tasa de penetración de los EV en las ventas de automóviles nuevos en China ha superado el 40 %, y la Agencia Internacional de la Energía ha señalado la aceleración de la adopción de vehículos eléctricos como un obstáculo estructural para la demanda de gasolina en varias publicaciones de 2026. El autor estima que el consumo de gasolina de los turismos en Europa y China representa entre el 9 % y el 11 % de la demanda mundial total de combustibles líquidos, según la metodología utilizada, y que el desplazamiento provocado por los EV está restando entre 300.000 y 500.000 barriles diarios de demanda cada año. El artículo contrasta esta cifra con la previsión de demanda de la OPEP para 2026, que proyecta un aumento de 2,6 millones de barriles diarios hasta 2027.
El argumento central se apoya en los datos de inventarios. El autor describe la caída de 509 millones de barriles como el dato más significativo del mercado mundial de petróleo en la actualidad y sostiene que los inventarios estarían aumentando, en lugar de reducirse, si la adopción de vehículos eléctricos afectara de forma significativa a la demanda. El artículo vincula esta caída con un déficit estructural entre producción y consumo que, según indica, se viene ampliando desde comienzos de 2025, y remite a los lectores a su cobertura anterior de la previsión de demanda de la OPEP.
El artículo identifica a India como la principal fuente de crecimiento de la demanda que, a su juicio, compensa el desplazamiento provocado por los vehículos eléctricos. Cita a Oxford Economics, que en un análisis publicado antes de noviembre de 2026 prevé que India elevará los precios internos de los combustibles en ese mes. El autor interpreta esto como una señal de que el consumo supera lo que los subsidios gubernamentales pueden absorber, en lugar de debilitarse.
El artículo describe a India como el tercer mayor importador de petróleo del mundo y señala que su parque automovilístico sigue siendo mayoritariamente de motores de combustión interna. El texto también menciona a Bolivia, que, según indica, afronta una grave escasez de combustible porque sus reservas de gas natural nacional están en niveles críticamente bajos, lo que obliga a recurrir a combustibles líquidos. Entre otros factores de demanda citados figuran la expansión industrial en el sudeste asiático y el sector petroquímico de Oriente Medio, que, según el artículo, mantiene su ventaja de costes pese a la crisis de Ormuz, de acuerdo con lo informado por OilPrice.com.
El artículo establece comparaciones históricas. Recuerda que en 2004 y 2005 los analistas pronosticaban que los precios elevados del petróleo destruirían la demanda, mientras que el crecimiento del consumo chino e indio absorbió en cambio la oferta disponible, y que el Brent alcanzó los 147 dólares en julio de 2008. También señala que el fuerte aumento de la oferta de petróleo de esquisto en Estados Unidos en 2015 coincidió con una caída del Brent de 115 a 47 dólares en un plazo de dieciocho meses, y sostiene que el desplazamiento actual provocado por los vehículos eléctricos es mucho menor en escala.
En cuanto a la oferta, el autor afirma que los productores estadounidenses no han respondido a los precios actuales con el aumento de producción que predeciría la economía clásica, y atribuye este comportamiento a la disciplina de capital, a las restricciones de capital privado en la Cuenca Pérmica y a las tasas de declive de los pozos de esquisto. El artículo añade que la interrupción en Ormuz está elevando los costes de transporte marítimo y que la capacidad excedentaria de Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos e Irak, estimada entre 2 y 3 millones de barriles diarios, ha sido revisada a la baja en repetidas ocasiones a lo largo de 2026. El autor no ofrece una fuente primaria para estas estimaciones de capacidad en el propio artículo.
El autor especifica las condiciones en las que la tesis quedaría invalidada: que las reservas mundiales se reconstruyan a un ritmo superior a 1 millón de barriles diarios durante dos trimestres consecutivos, combinado con una revisión a la baja por parte de la OPEP de su previsión de demanda para 2027 en más de 1 millón de barriles diarios. El autor sugiere seguir las cifras de inventarios en el informe mensual del mercado petrolero de la AIE. Los lectores deben tener en cuenta que el análisis lo firma Sean Pruitt, presidente de Kingdom Exploration LLC, empresa que vende participaciones operativas directas en proyectos estadounidenses de petróleo y gas, y que el artículo incluye material promocional de esos programas.
Las conclusiones, junto con varias estimaciones cuantitativas, como el desplazamiento provocado por los EV y la capacidad excedentaria, son opiniones propias del autor y no han sido verificadas de forma independiente en el artículo. Entre las fuentes citadas figuran la Agencia Internacional de la Energía, la OPEP, Oxford Economics y OilPrice.com.
Fuente: kingdomexploration.com