El suministro mundial de cobre y níquel se situará muy por debajo de la demanda durante la próxima década, según investigaciones citadas por Industrial Info Resources (IIR), que sugieren que los precios de estos metales podrían duplicarse para 2036. El análisis, escrito por Paul Wiseman para IIR News Intelligence, se basa en nuevas investigaciones de la aseguradora de crédito comercial Coface, que proyecta un déficit de suministro del 10% para el cobre, el níquel y el aluminio para 2035. Coface afirma que la escasez limitará la oferta y encarecerá los costes para los fabricantes de Norteamérica, foco de su estudio, así como de gran parte del mundo desarrollado.
Coface prevé que el crecimiento de la oferta quedará muy por detrás de la demanda. Durante la próxima década, se espera que la oferta crezca solo un 0,4% anual en el caso del aluminio, un 1% en el del cobre y un 1,5% en el del níquel, mientras que la demanda de los tres metales se proyecta en torno al 1,8% anual, y más rápido en un escenario de cero emisiones netas. Coface señala que la electrificación es responsable de casi tres cuartas partes de la demanda mundial de cobre, y que el crecimiento de los centros de datos añade presión adicional a la cadena de suministro.
En el caso del níquel, un ingrediente clave en las baterías de vehículos eléctricos y en los sistemas de almacenamiento de energía con baterías, Coface advierte de que el mercado de refinado podría enfrentar un déficit de alrededor del 35% de la demanda proyectada, impulsado en gran medida por la fabricación de baterías. Las empresas mineras enfrentan serias limitaciones para responder. Según el informe, la reapertura de minas puede completarse en unos pocos meses o en un año, pero la mayoría de las minas paralizadas son demasiado pequeñas para cubrir gran parte del déficit.
Las nuevas minas de mayor tamaño pueden requerir hasta 17 años para obtener permisos, construirse y entrar en operación, y Coface señala que solo alrededor del 1% de las minas planificadas llega a producir. IIR sigue más de 1.500 proyectos de minería de cobre en todo el mundo, con un valor total de inversión (TIV) superior a 325.000 millones de dólares, y más de 430 proyectos de minería de níquel con un TIV superior a 115.000 millones de dólares. De los proyectos de cobre, menos de 200 tienen una alta probabilidad de completarse.
Entre ellos, China lidera con 8.260 millones de dólares en 45 proyectos, seguida de Argentina, con 6.960 millones de dólares en cinco proyectos, y Kazajistán, con 3.400 millones de dólares en 10 proyectos. En cuanto a los proyectos de níquel, 43 tienen una calificación de alta probabilidad, lo que IIR describe como algo menos del 10%. Las perspectivas del cobre podrían deteriorarse rápidamente, según un informe reciente de Bloomberg New Energy Finance (BNEF), que prevé que el mercado entre en déficit ya en 2028.
BNEF afirma que, salvo cambios radicales en la inversión, el mercado podría registrar un déficit de 20 millones de toneladas métricas para 2050, una escasez que podría frenar significativamente el avance hacia la electrificación. BNEF estima que se necesitarían 332.000 millones de dólares de inversión en minería de cobre para satisfacer la demanda prevista. Las barreras comerciales agravan estas presiones sobre la oferta.
La invasión rusa de Ucrania y otras tensiones geopolíticas han dado lugar a restricciones comerciales, sanciones y aranceles. Un informe de abril de 2026 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) constató que las restricciones a la exportación de materias primas críticas se multiplicaron por cinco entre 2009 y 2024. Los mayores aumentos se produjeron al principio de ese periodo, aunque en 2022 y 2023 también se registró un crecimiento rápido, coincidiendo con un repunte de los precios de las materias primas y de la energía tras la invasión rusa de Ucrania.
La OCDE describe estos niveles como históricamente altos. También señala un aumento de las medidas más restrictivas, las prohibiciones directas de exportación, desde 2010, y las prohibiciones representaron más de una cuarta parte de todas las medidas introducidas en 2024. La OCDE afirma que los gobiernos priorizan cada vez más los intereses nacionales, entre ellos la generación de ingresos públicos, la protección del suministro interno, el impulso al procesamiento y la creación de valor añadido, y la protección de las industrias locales de la fase posterior de la cadena productiva.
La fuente no proporciona los niveles actuales de precios del cobre o del níquel, ni cotizaciones de la LME, COMEX o SHFE, ni datos de inventarios en almacenes. La proyección de duplicación de precios se presenta, por tanto, como la conclusión de IIR a partir de la investigación sobre oferta y demanda que cita, y no puede contrastarse con los precios de mercado actuales utilizando únicamente este informe.
Fuente: industrialinfo.com