Los mercados del níquel están volviendo al equilibrio en 2026 tras varios años de sobreoferta, según el último análisis de metales base de Wood Mackenzie, publicado el 22 de octubre de 2026 a través de GlobeNewswire y reproducido por Indovizka.com. La producción mundial de níquel refinado se contrae un 2 %, el primer descenso anual desde 2015. No obstante, la firma de investigación advierte de que esta estabilidad aparente oculta una profunda división estructural entre el níquel de Clase I y el de Clase II.
El segmento de Clase II, que incluye la producción de NPI en Indonesia, se enfrenta a déficits crecientes a partir de 2027. Wood Mackenzie atribuye este fenómeno a que la producción indonesia de NPI se mantiene por debajo de su pico de 2025, debido al peso de cuotas de minería RKAB más estrictas, a la caída de las leyes del mineral y a las recientes interrupciones provocadas por la sequía asociada a El Niño. Como respuesta, las acerías chinas de acero inoxidable están aumentando de forma estructural el uso de chatarra y cátodo de Clase I en sus mezclas de fusión para cubrirse frente a la menor disponibilidad de NPI.
En cambio, los segmentos de Clase I y de productos químicos se enfrentan a un excedente continuado, impulsado por la expansión de los proyectos HPAL en Indonesia y por la capacidad de refinado en China. Las restricciones localizadas en el suministro de azufre y los cuellos de botella en el suministro eléctrico siguen siendo riesgos operativos para la entrega de nuevos proyectos. Wood Mackenzie prevé que los precios del níquel se recuperen hasta alcanzar los 19.000 US$/t en 2030, a pesar del exceso de oferta en Clase I y de la débil demanda de baterías.
La previsión depende de las políticas indonesias y de las interrupciones en el suministro de azufre. El comunicado no especifica el nivel actual de precios. En el ámbito de las baterías, el análisis prevé que la química de fosfato de hierro y litio (LFP) domine el mercado masivo de baterías hasta 2030, impulsada por las exportaciones chinas, la rápida expansión de las gigafactorías y avances significativos en la velocidad de carga.
Wood Mackenzie también señala que las baterías de sodio-ion avanzan hacia la comercialización a escala industrial, con envíos a gran escala en China previstos para comenzar en el tercer trimestre de 2026. El contexto más amplio es el despliegue de infraestructura eléctrica vinculado a la inteligencia artificial. Wood Mackenzie indica que la cartera mundial de centros de datos supera ya los 250 GW y que las redes de transmisión, las subestaciones y la generación dedicada de energía pueden requerir entre tres y cuatro veces más metal que las instalaciones a las que dan soporte.
Sin embargo, la inversión aguas arriba se está quedando rezagada. La aprobación de proyectos sigue por debajo de las expectativas pese a los precios elevados de las materias primas, debido a retrasos en los permisos, incertidumbre geopolítica y mayor complejidad de los proyectos. Lindsay Grant, vicepresidenta de Investigación en Metales y Minería de Wood Mackenzie, afirmó que los precios altos deberían impulsar la inversión, pero que la aprobación de proyectos sigue por debajo de lo esperado, y que sin aprobaciones más rápidas y compromisos de inversión, la industria no podrá aportar la oferta minera necesaria para sostener el crecimiento futuro.
Añadió que, en cobre, aluminio, níquel y litio, la oferta futura depende de las decisiones de inversión que se tomen hoy. Fuente: Wood Mackenzie, a través de GlobeNewswire (22 de octubre de 2026); reproducido por Indovizka.com (23 de octubre de 2026).
Fuente: indovizka.com